domingo, 23 de febrero de 2014

Una clínica de EE UU ofrece niños a la carta

Una clínica de fertilidad de Los Ángeles ofrece a los futuros papás la posibilidad de elegir el sexo de su bebé o algunos de sus rasgos físicos, como el color del pelo o de los ojos. Para obtener el niño a la carta, la clínica se basaría en el denominado Diagnóstico Genético Preimplantacional (DGP), utilizado hasta ahora con fines puramente médicos y consistente en la selección de embriones para eliminar la carga genética de determinadas enfermedades hereditarias.
La doctora Gillian Lockwood, miembro del comité ético del Royal College de Ginecólogos y Obstetricia de Reino Unido, que cita la BBC, cuestiona la moralidad de esta práctica y advierte contra la conversión de los niños "en mercancías que uno compra como si estuvieran en la estantería de un supermercado.

En España, la Ley de Reproducción Humana Asistida, aprobada en 2006, permite tener bebés seleccionados genéticamente para servir de donantes y curar a hijos gravemente enfermos, y prohíbe elegir el sexo de los niños.

La genética llega a la clínica de estética

Los genes dicen muchas cosas de las personas. No sólo determinan el color de los ojos; también revelan qué enfermedades es probable que padezca en el futuro y qué alimentación le conviene a su organismo.

Mediante un test genético se puede saber la predisposición de una persona a sufrir problemas cardiovasculares, cáncer u obesidad. Y aún más, permite conocer también qué fármacos serían más efectivos. Toda esta información está ahí, pero todavía no somos capaces de manejarla. La comunidad científica dice que estos avances serán el futuro.

Hay algunas clínicas, que ofrecen en sus catálogos de servicios hacer test genéticos para detectar si existe propensión a la obesidad y, de paso, recomendar un régimen. En Internet abundan páginas que ofertan pruebas a domicilio y directas al usuario (sin que lo prescriba un médico) que manda una muestra de saliva o sangre desde casa. El problema es que la relación entre genes y obesidad no es unívoca. La búsqueda es muy difícil.
El ser humano tiene alrededor de 25.000 genes, y de ellos el Centro de Control de Enfermedades de EE UU destaca 10 como posiblemente relacionados con este trastorno, aunque en la literatura científica la cifra llega a 40 o 60, según los autores. Todo es, por tanto, demasiado impreciso como para poder vender un diagnóstico certero.

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Sólo tres genes controlan la variedad de pelaje en los perros

Las variaciones de sólo tres genes, de los miles que tienen los perros, son responsables de la amplia variedad de pelaje que muestran estos animales domesticados: no del color del pelo sino de que sea largo, corto, ondulado, más rizado o menos rizado.
Las razas puras de perros, fruto de lo que puede considerarse un experimento de selección natural y artificial de 15.000 años de duración, se corresponden con siete tipos básicos de pelaje, que son los que están gobernados por estos tres genes.
Se cree que la mayor parte de las razas actuales de perros son muy recientes, no tienen más de 200 años. Los científicos creen que se produjeron las mutaciones de cada rasgo del pelo y luego se transmitieron múltiples veces, con un resultado que ilustra cómo un mecanismo genético simple da lugar rápidamente a una amplia diversidad de fenotipos. Éste es un mecanismo típico de las especies domesticadas que causa una rápida evolución.

Esta investigación es  de utilidad para comprender mejor las enfermedades humanas causadas por variaciones en más de un gen (poligénicas). Los científicos no saben todavía si estos tres genes están igualmente involucrados en la textura y longitud del pelo humano.